3/28/09

Los 10 mayores errores al construir una página web

Resumen:

Toda empresa debe tener una página web, pero hay varios aspectos que determinan el éxito o el fracaso, ya que hay una serie de errores que son bastante frecuentes y que perjudican seriamente la eficacia de la misma. Es necesario conocerlos para no incurrir en ellos.

Crear una página web parece una tarea sencilla, pero requiere tener claros algunos conceptos, ya que hay una serie de errores que se comenten con demasiada frecuencia y que lo único que consiguen es que la web no consiga los objetivos previstos, que los usuarios que llegan nunca vuelvan o que perdamos tiempo y dinero sin solución.

Por ello hoy quiero explicar una serie de puntos (errores) que como digo suelen ser bastante comunes al construirlas y que pueden ser fácilmente evitables:

1. Crear la página principal con animaciones flash

Cuando llegamos a una página web, no queremos tener que esperar, y al usuario que nos visita le pasa lo mismo, quiere encontrar lo que busca, y si no lo encuentra y le obligamos a esperar mientras carga y se desarrolla una animación flash, sólo conseguimos que la mayoría abandone y se vaya.

No podemos olvidar que tenemos 3 segundos antes de perderle definitivamente (nuestra competencia está a un solo clic de distancia), y aunque el flash sea impresionante, un elevado porcentaje no esperará a que termine, téngalo por seguro.

Y si además ponemos música que se lance sola… eso es terrible, ya que estaremos invadiendo la intimidad del usuario sin pedirle permiso y desconocemos en qué momento está visitando nuestra web, si esa música le puede molestar o incluso perjudicar. Puede ser de noche con la casa en silencio o en el trabajo junto a otros compañeros que escucharán dicha música.

En mi opinión solo es aceptable el flash, si somos una agencia de publicidad o creativa, nos dedicamos a vender este tipo de animaciones y queremos mostrarlas.

2. Construir la página web según la estructura de la empresa: por departamentos.

Cuando alguien llega a nuestra web no le importa los departamentos que tiene nuestra empresa, sino la información, los productos o servicios que puede ofrecerle, y ésa tiene que ser la base de la estructura de nuestra web.

No es el usuario quien se debe adaptar a nosotros, somos nosotros los que nos tenemos que adaptar a lo que él pueda necesitar, previendo sus gustos, sus necesidades y sus hábitos de navegación. Hay que cambiar el chip y pensar poniéndonos en sus zapatos.

La usabilidad es clave a la hora de que el usuario permanezca o se vaya, y la estructura de la web debe estar pensada con ese enfoque, y por ello es necesario el asesoramiento de un profesional, pues la tendencia natural es hacerlo trasladando la empresa a la web tal cual.

3. Destinar un espacio para dar noticias y no cambiarlas a menudo

Si ponemos un área de noticias y pasa mucho tiempo sin que publiquemos ninguna novedad, estamos dando la impresión de que en nuestra empresa nunca pasa nada, que no tenemos nada nuevo que contar, que no tenemos resultados y que somos una empresa que no avanza. Mala señal, muy mala.

Si queremos dar noticias de nuestra empresa o de nuestro sector, debemos planificar quién lo hará, que va a contar y con qué frecuencia antes de incluir la sección en el diseño, y en caso de no poder adjudicar esta competencia a nadie o no poder concretar esos factores, es preferible no incluir esta sección en la web.

El apartado de noticias es un concepto muy de la primera etapa de Internet que ha quedado en desuso y en muchos casos obsoleto, hay que pensar bien si es necesario o simplemente un relleno para dar imagen de lo que hacemos. Una sección de notas de prensa o noticias puede aportar valor solo en casos concretos, en el resto sobra.

4. Crear una página web y pensar que es para siempre

Cuando diseñamos una página web, debemos pensar que es como un escaparate de una tienda: debe variar periódicamente, incluir nuevas secciones, quitar otras que no sean de utilidad, variar las imágenes, mejorar los contenidos, etc.

Esto no quiere decir que todas las semanas deba ser diferente, sino que esos pequeños cambios de vez en cuando transmitan que somos una empresa dinámica, que mejoramos, que avanzamos y que nos adaptamos a los cambios que ocurren.

Incluso, en mi opinión, el diseño debe variar cada cierto tiempo, adaptándose a las novedades del momento tanto en su aspecto como en sus contenidos, áreas, productos, etc.

5. Incluir un buscador y no tener contenidos o que no funcione

Me he encontrado muchas páginas web que incluyen un buscador y al tratar de utilizarlo, sólo me responde con resultados de “no encontrado”. Eso sólo me transmite dos cosas, o que el buscador no funciona o que la web tiene muy poco que ofrecerme.

Un buscador es para aquellas web que tienen mucho contenido, muchas páginas internas y que es difícil encontrar lo que buscas y, por tanto, se ofrece el buscador como ayuda para que no se pierda navegando internamente, pero en aquellas que tienen 10 o 12 páginas internas con dos o tres párrafos cada una, es sencillamente una forma de comunicar erróneamente al usuario que nos visita.

En la segunda parte trataremos otros 5 aspectos que son también errores demasiado comunes y fáciles de evitar, mientras tanto os invito y animo a que no permitáis que en estos tiempos de crisis la corriente de las dificultades os arrastre al pesimismo, hay muchas oportunidades y hay que atreverse a afrontarlas, con decisión, con entusiasmo, con fe en el futuro, para poder tener fuerzas para seguir subiendo río arriba, cueste lo que cueste y, por supuesto, ya sabéis lo que os digo siempre, seguir SOÑANDO EN GRANDE que esa es la clave principal del éxito, no os conforméis con menos.

6. Dejar páginas internas con mensaje de "en construcción"

Esto es algo que se ha heredado de las páginas personales de la primera etapa de Internet, pero que aún sigue ocurriendo.

De vez en cuando me encuentro con páginas web que incluyen, por ejemplo, ocho secciones y tres de ellas pone “en construcción” con el típico .gif animado de un señor con el pico y las vallas de la obra. Poner muchas secciones y no tenerlas disponibles es un grave error, pues transmitimos el mensaje equivocado, y lo peor es que muchas de esas web se mantienen así durante meses (o años).

¿Por qué ocurre? Pues muy sencillo, porque no queremos dar la imagen de una web pobre, que tiene pocas cosas, y ponemos todo lo que queremos que tenga, pero sin tenerlo, y eso es lo peor que podemos hacer. Es preferible no incluir las secciones hasta que no están terminadas, tarde el tiempo que tarde.

7. Pedir demasiada información en los formularios

Éste es uno de los errores más comunes y más nefastos para una web.

Muchas veces entramos en una web y queremos preguntar algo sobre sus productos o servicios para tener claro si es lo que buscamos, si dan tal servicio, si tienen tal modelo o si hace tal función que necesitamos, y cuando entramos en la pestaña de contacto nos aparece un formulario que debemos rellenar. Hasta ahí todo correcto, pero el problema surge cuando nos obligan a rellenar demasiados datos para poder enviar nuestra consulta.

El usuario no quiere dar demasiada información personal y nosotros, por tanto, no debemos pedirle todo de golpe. Sin embargo, hay muchas páginas web que piden el nombre, dos apellidos, e-mail, empresa, dirección, e incluso teléfono, además, por supuesto, del tema de la consulta, y en caso de no tener todos los campos rellenos, no permite que se realice el envío. Error, grave error.

Sobre este tema hay mucha discrepancia, pues hay quien es partidario de obligarle a todo ello y si no, no le interesa la consulta. Yo, como usuario, me pregunto para qué quiere que le dé toda esa información desde el principio si no es imprescindible. ¿Por qué necesitas saber tanto de mí para una simple consulta? Y si me obligas, es probable que me vaya y busque la información en otro sitio.

Y si es para recibir un newsletter, con mucho más motivo, ya que aunque sea gratuito, si me pides todo eso, me pensaré mucho de para qué quieres tantos datos míos y sólo aceptaré dártelos si me ofreces algo de importante valor.

8. Incluir publicidad de banners externos y anuncios de texto

Toda empresa debe financiarse y debe conseguir rentabilizar sus esfuerzos, pero hay algunas cosas que no ayudan a que la imagen de la empresa transmita profesionalidad.

Por ejemplo, si entro en la web de una empresa y me la encuentro llena de banners, skyscrapers, robapáginas, anuncios de texto, etc. lo único que me dice es que no sé si confiar en ella, pues si ni siquiera son capaces de cuidar su imagen, ¿cómo van a ser capaces de ser verdaderos profesionales conmigo?

En mi opinión la web corporativa de la empresa debe ser eso y sólo eso, dedicada a informar, contar lo que hacemos, en qué podemos ayudar al usuario que nos visita, etc. no a promocionar a terceros que nada tienen que ver con dicha web.

¿Te imaginas entrar en las oficinas de una empresa y que las paredes de todos los despachos (desde recepción a la sala de juntas o el despacho de dirección) tengan las paredes llenas de anuncios del restaurante de la esquina; la mejor ADSL con una oferta espectacular; la superoferta de una tienda de muebles; una operadora de telefonía móvil que te regala un móvil si portas tu número; el supermercado del barrio…? ¿Te lo imaginas? ¿Qué pensarías de esa empresa? Pues que lo están pasando muy mal y están dispuestos a casi todo por un euro, ¿no?

¿Por qué piensas que la web corporativa debe ser diferente?

9. Dejar que el precio decida quién nos hace la página web

En todos los sectores hay infinitas diferencias de precio, ésa es la base de la competencia, y eso es bueno, pero en algo tan importante como la página web de nuestra empresa, decidir quién nos la construye fijándonos sólo en el factor precio es un suicidio.

Mejor me explico para que no parezca que como nosotros hacemos páginas web, defiendo mi parcela. Construir una página web para una empresa es algo más que escribir el código, ya que es necesario asesorarla sobre muchos aspectos, entre ellos la usabilidad, la estrategia, el enfoque y, aunque es evidente que siempre habrá quien la haga por un precio menor, sobretodo cuando estamos hablando de un lenguaje de programación que es sencillo de aprender y hay varios programas que lo hacen muy simple, hay que tener profesionales a los que poder consultar sobre todos esos aspectos y que cuando surja algún problema podamos tenerlos disponibles para que nos lo resuelvan, y que sean los que nos puedan asesorar sobre las miles de opciones que se deben o no incluir en la web.

Nosotros tenemos clientes que sólo tienen una página plana, sin nada más, ésa la puede hacer cualquier chaval, no hay problema, pero esa no es una web corporativa, es otra cosa.

10. Elegir colores, tamaños y configuración sin visualizarla en diferentes monitores

Lo habitual es pensar que si nosotros lo vemos bien, todos lo ven igual. Nada de eso. Cada monitor tiene una configuración diferente, no sólo por el tamaño del mismo que nos estará mostrando la web de forma diferente, sino también en la calibración de los colores o la configuración de la pantalla.

Nosotros lo vivimos en carne propia hace años ya que entonces los colores corporativos eran un color crema y un burdeos, y dependiendo del tono, en diferentes monitores tomaban para el primero aspectos de amarillo, crema, rosáceo, ligeramente anaranjado, o incluso tonos más desagradables que no describiré pero relacionados con las excreciones de los bebés, y para el segundo desde rojizos a marrones oscuros. Un problema muy importante de difícil solución al ser el color que nos identificaba y no tener control sobre los monitores de los usuarios.

¿Solución? Hacer la web independiente de los colores corporativos, diseñarla en otros colores pensando en el usuario final, y sólo poner el logo en su color original, ya que así minimizábamos daños.

Hay que probar en diferentes monitores, pero no sólo de nuestra empresa sino en la de amigos, para que podamos percibir las diferencias y tomar las decisiones adecuadas antes de hacer pública la web. Hay que ver las estadísticas de las visitas a nuestra web para ver qué navegadores son los más usados cuando nos visitan; qué configuración tienen; y si incluimos alguna pieza de flash, que versión es la más utilizada, etc.

Y por último, si se fija sólo en la pantalla de los programadores o diseñadores, está perdido, sus calibraciones suelen ser muy especiales y, por supuesto, no coinciden con las habituales de los usuarios finales.

Por último sólo decirles que les invito y animo a que no permitan que en estos tiempos de crisis la corriente de las dificultades les arrastre al pesimismo, hay muchas oportunidades y hay que atreverse a afrontarlas, con decisión, con entusiasmo, con fe en el futuro, para poder tener fuerzas para seguir subiendo río arriba, cueste lo que cueste y, por supuesto, ya sabéis lo que os digo siempre, seguid SOÑANDO EN GRANDE que ésa es la clave principal del éxito, no os conforméis con menos.

Antonio Domingo, Director General de Fénix Media

Antonio Domingo

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